Consecuencias de un mal liderazgo ejecutivo

En ningún momento el liderazgo ejecutivo se plantea la posibilidad del error, es por ello que necesita realizarse estratégicamente para no cometer fallas por las cuales no se alcancen las metas u objetivos planteados.

En este sentido, desarrollar y profundizar en las habilidades y capacidades de las personas para tener un buen resultado laboral es parte importante de un liderazgo ejecutivo.

Influir de manera positiva en las conductas de las personas con la finalidad de realizar un cambio según las necesidades o conveniencias de la empresa es la finalidad del liderazgo ejecutivo. Claro que este cambio debe ser realizado mediante estrategias y con pleno conocimiento que traerá consecuencias, las cuales se esperan que sean positivas para la empresa, desde aumento de producción, satisfacción laboral, mejora en la administración de recursos, entre otros. Sin embargo, ¿pueden existir consecuencias negativas para la empresa? Por supuesto que sí, sobre todo si ese liderazgo ejecutivo no está bien planeado.

Un mal manejo de liderazgo ejecutivo nunca está programado

Por obvias razones, la empresa siempre buscará las mejoras internas tanto para producir como para ofrecer sus productos o servicios. En este sentido, el cambio de actitud tanto de directivos como de demás personal depende totalmente del liderazgo ejecutivo que se pueda aplicar.

Esto no quiere decir que por algún motivo u otro, alguna de las partes involucradas en el liderazgo ejecutivo no pueda o no quiera aportar al mismo, lo cual afecta totalmente la meta de la empresa.

Razones por las cuales el liderazgo ejecutivo no puede aplicarse

Existen distintas variantes según la empresa, según el contexto y según la relación laboral que se tenga. En este último aspecto, en la relación, afecta de sobre manera el que siempre se tenga o se cumpla el papel de subordinado, lo cual afecta de manera psicológica al obrero e incluso al directivo sobre el empresario.

Sin embargo, aunque ello no tendría que significar el cese de obligaciones y responsabilidades, en muchas ocasiones esas responsabilidades se efectúan de mala manera e incluso a regañadientes, lo cual causa cierto conflicto y rispidez laboral.

Factores como:

  • Promesas incumplidas
  • Desconfianza
  • Soberbia
  • Falta de reconocimiento
  • Abuso de poder

entre otros, son parte de las actitudes que pueden afectar no solo el liderazgo ejecutivo, sino el liderazgo en sí. Además, como vemos, en todo esto interviene la comunicación. La comunicación entendida como comprensible y sin acoso, lo cual también puede convertirse en un serio problema tanto para la empresa como para el obrero u empleado.

Cuando se pretenden cambiar actitudes y modos de pensar, generalmente se crean conflictos, más en espacios cerrados y de convivio extremo (por ejemplo en una fábrica que no cuenta con ventanas o espacios aislados). Sin embargo, el liderazgo ejecutivo, para poder efectuarse de manera satisfactoria, debe plantearse con estrategias plenamente definidas y claras, considerando en todo momento que el cambio a hacerse debe tener sus fundamentos. Y claro, que quienes van a cambiar son las personas, las cuales tienen una carga emotiva, sensible, afectiva.